Las prácticas fiscales de empresas multinacionales
se han vuelto muy agresivas para escapar de la tributación; sólo pagan 5% de
impuestos sobre beneficios, cuando empresas más pequeñas tributan 30% de sus
ingresos, estimó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE).
De acuerdo con la OCDE, éste es un fenómeno que
pone de relieve graves fallas en las normas fiscales internacionales.
El reporte, titulado “Dirigiendo un cambio de la
erosión de la base a los beneficios (Addressing base erosion and profit
shifting, en inglés)” expertos de la entidad destacaron la gravedad de estas
prácticas “técnicamente lícitas” que están minando la recaudación.
Entre las “prácticas lícitas” que están utilizando
las empresas para tributar menos, evidencian “montajes híbridos y operaciones
de arbitraje contable”.
Abusiva utilización de convenciones fiscales,
desplazamiento de domicilio fiscal a lugares que ofrecen “regímenes dañinos” y
aplicación de precios de transferencia a beneficio del empresario.
Durante la presentación en París, el secretario
general de la OCDE, José Ángel Gurría, ofreció los servicios de la entidad para
desarrollar un plan de acción internacional que promueva mejores prácticas de
tributación y que pueda echarse a andar en dos años.
En la misma rueda de prensa, el director de
Política Tributaria de la OCDE, Pascal
Saint–Amans, explicó que se requiere convocar a una convención
internacional que sustituya la serie de tratados bilaterales que existen y
datan de 1920, que obviamente quedaron ya rebasados por la globalización.
ASIMETRÍAS
En el reporte evidenciaron la complejidad del
problema cuando los contribuyentes no residentes pueden obtener ganancias por
operaciones con clientes ubicados en otros países.
De esta misma práctica global, advierten los
expertos, se están aprovechando las multinacionales para sacar algún tipo de
ventaja de las asimetrías en la fiscalización de sus negocios, en detrimento de
la recaudación de sus países de origen.